Gracia Querejeta, premio Águila de Oro del FICA 2016


 

"El cortometraje puede comunicar tanto como el largometraje y permite mayor libertad creativa al director"

 

ELSA ORTIZ

 

La directora Gracia Querejeta, premio Águila de Oro del Festival de Aguilar, agradeció en rueda de prensa el galardón que el certamen le ha concedido como reconocimiento a su trayectoria. El acto comenzó con la cálida bienvenida del coordinador del certamen, Jorge Sanz, quien recordó que «venir a Aguilar merece la pena y más para acudir al cine». Junto a él, también acompañaron a la cineasta la alcaldesa aguilarense, María José Ortega, la concejala de Cultura y Turismo, María Consuelo Hoyos, y el director general de Galletas Gullón, Juan Miguel Martínez Gabaldón.
 
La regidora norteña apuntó que "este año tenemos el lujo, el placer y el orgullo de contar con un Águila de Oro que está enamorada de Aguilar, además de ser una persona comprometida con el corto y una directora con mayúsculas".
 
Gracia Querejeta se mostró muy agradecida con un premio que no se esperaba. "Aunque haya vuelto al mundo del cortometraje, no me esperaba este reconocimiento". La cineasta añadió que este formato "no solo guarda relación con las personas que empiezan en el séptimo arte. Hay muchas directoras y directores con cierta veteranía que regresan al corto y yo tengo la impresión de que, uno de los motivos, es que se trata de una fórmula que nos permite mayor libertad creativa".
 
Para Querejeta, la línea entre el corto y el largo cada vez está menos marcada. "La única diferencia es el metraje, pero ambos cuentan historias. El primero tiene mucha importancia porque no deja de ser una película, pero de menor tamaño". Y el festival aguilarense tiene una gran relevancia en la exaltación del mismo, tal y como matizó la madrileña.
 
Respecto a la menor presencia de directoras en el panorama cinematográfico, Querejeta añadió que "es algo que ya sucedía cuando yo empecé a trabajar, hace treinta años, y que sigue sucediendo. La verdad es que no conozco el motivo, quizás se necesite más tiempo para que la mujer tengo mayor protagonismo en la dirección".
 
En cuanto a la evolución experimentada por el cine en nuestro país durante las últimas décadas, la realizadora madrileña comentó que "ahora vivimos una revolución tecnológica que hace posible que haya más gente rodando, tanto cortometrajes como largometrajes, pero por el contrario es cada vez más difícil vivir de este trabajo. Hay que hacer determinadas producciones que vienen muy determinadas por la industria cinematográfica y las televisiones que la apoyan".
 
Posteriormente, la celebración de la vigésimo octava edición del festival continuó en el Cine Amor con una gala inaugural en la que la entrega del galardón a Gracia Querejeta estuvo acompañada por la proyección de dos cortometrajes.