La actriz cántabra Ruth Díaz recoge el Águila de Oro Especial en la ceremonia de clausura del festival

Premio Águila de Oro Especial

Además de conceder los premios a los mejores cortometrajes, el festival de Aguilar entregó el Águila de Oro Especial a la actriz Ruth Díaz durante su ceremonia de clausura. Al recoger el galardón que reconoce su trayectoria, la intérprete cántabra señaló que “agradezco enormemente esta muestra de afecto y cariño, lo recibo como un estímulo para intentar trabajar cada día con más honestidad y más alegría”.

Ruth Díaz también tuvo un recuerdo para todos los actores, compañeros de profesión de los que dijo que “muchas veces tienen que desempeñar su trabajo en unas condiciones de gran dificultad, luchando mucho para poder mantenerse en el oficio”. Este alegato, además, lo hizo extensivo a las personas que viven de su creatividad artística.

Respecto al Festival de Aguilar, la actriz galardonada comentó que “es un festival muy importante, pero a pesar de ello consigue que todos los invitados nos sintamos muy arropados, como integrantes de una gran familia. En el futuro me gustaría volver aquí con otro trabajo como directora de un nuevo cortometraje”.

Nacida en Reinosa en 1975, inició su trayectoria profesional en el teatro, tras participar en 1993 en la puesta en escena de ‘Fortunata y Jacinta’ dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente. Su salto a la televisión comenzó en 1999, con su participación en la serie ‘El Comisario’, a la que siguieron después producciones como ‘Al salir de clase’ (2001), ‘Hospital central’ (2003), ‘Amar en tiempos revueltos’ (2009), ‘Los misterios de Laura’ (2010) o ‘Cuéntame cómo pasó’ (2012), entre otras.

En el cine, su primera oportunidad le llegó de la mano de Javier Rebollo en la película ‘Marujas asesinas’, rodada en 2001. Más tarde aparecería en obras como ‘El calentito’ (Chus Gutiérrez, 2005) por la que fue nominada como mejor actriz revelación en los premios de la Unión de Actores, ‘Para entrar a vivir’ (Jaume Balagueró, 2005), ‘Aparecidos’ (Paco Cabezas, 2008) o ‘Nos veremos en el infierno’ (Martín Garrido, 2011).

Sin embargo, el papel que más reconocimientos le ha proporcionado fue el realizado en ‘Tarde para la ira’, la exitosa ópera prima de Raúl Arévalo como director. Por su aparición en esta película fue nominada a los premios Goya en la categoría de mejor actriz revelación y recibió el galardón a la mejor interpretación femenina dentro de la sección paralela ‘Horizontes’ del Festival de Venecia. A estos reconocimientos sumó el premio Feroz como mejor actriz de reparto.